En el marco del Día Mundial de la Salud Sexual, desde el Observatorio de Pacientes nos sumamos con profunda preocupación a las advertencias sobre la propagación de la sífilis, que en 2025 alcanzó el registro más alto de nuestra historia epidemiológica con 46.799 notificaciones en todo el país.
La provincia de Santa Fe atraviesa esta misma realidad. Durante el último año se notificaron 5.353 casos, lo que ubica a la provincia con una tasa de 170,6 cada 100.000 habitantes. Si bien las cifras muestran un amesetamiento respecto al período anterior, continúan en su punto más alto y se sitúan por encima de la media nacional, posicionando a Santa Fe como la sexta jurisdicción con mayor tasa en Argentina. Desde nuestra perspectiva de acompañamiento a la comunidad, estos datos nos invitan a reflexionar sobre la necesidad de fortalecer los canales de cuidado y el acceso a la salud.
Jóvenes y juventudes: los más afectados
Los informes epidemiológicos señalan que el 76% de los casos registrados en 2025 correspondieron a personas de entre 15 y 39 años, concentrándose la mayor incidencia en el grupo de 20 a 24 años, con 290,6 casos cada 100.000 habitantes.
Asimismo, observamos con atención las diferencias estadísticas entre géneros, donde la tasa alcanzó los 366 casos cada 100.000 mujeres en ese grupo etario, en contraste con los 218,2 en varones. Comprendemos que esto se vincula, por un lado, con una mayor frecuencia de testeo gracias a los controles ginecológicos y perinatales, pero también pone de relieve factores sociales complejos. Entre ellos, advertimos las dificultades cotidianas en el acceso equitativo a la información, las barreras para la prevención y las distintas realidades socioeconómicas que condicionan el cuidado de la salud sexual.
La urgencia de prevenir la sífilis congénita
Esta concentración de casos en mujeres en edad reproductiva trae consigo un desafío ineludible: la transmisión de la infección durante el embarazo. Los datos oficiales muestran que hasta la semana epidemiológica 13 de 2026 se notificaron 202 casos de sífilis congénita en el país, superando la mediana histórica para el mismo período.
Sabemos que nos enfrentamos a una situación que puede evitarse. La experiencia sanitaria demuestra que con controles prenatales regulares, testeos oportunos, el tratamiento adecuado con penicilina para la persona gestante y el involucramiento de sus parejas sexuales es posible interrumpir la transmisión.
Por todo esto, desde el Observatorio de Pacientes consideramos fundamental seguir construyendo puentes entre la comunidad y el sistema de salud. Creemos que el camino más constructivo requiere potenciar el acceso a los testeos voluntarios, asegurar la disponibilidad de métodos de barrera y apostar firmemente a la educación sexual integral como herramientas indispensables para el cuidado colectivo.
Fuentes: OMS / Facultad de Ciencias Médicas (UNR) / Rosario 3

