El dengue dejó hace tiempo de ser una problemática circunscrita a determinadas zonas tropicales para convertirse en uno de los principales desafíos sanitarios a escala mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la enfermedad continúa expandiéndose: los casos reportados pasaron de alrededor de medio millón en el año 2000 a 14,6 millones en 2024.

Si bien el crecimiento de la enfermedad está vinculado a múltiples factores, el mosquito prospera allí donde las condiciones de vida son más vulnerables: cuando la infraestructura urbana es insuficiente, falta acceso adecuado al agua potable y las obras sanitarias no llegan a todos los barrios.

Por eso, el mosquito también delata la ausencia del Estado y las desigualdades sociales, cuyas consecuencias pueden ser, en muchos casos, mortales.

En ese sentido la directora del Observatorio de Pacientes, Mónnica Lenoci, reflexionó: “hablar de prevención del dengue también es hablar de determinantes sociales de la salud” y explicó: “el dengue no afecta a todas las personas de la misma manera ni encuentra las mismas condiciones en todos los territorios; el acceso al agua potable, la recolección de residuos, las condiciones de vivienda, el saneamiento ambiental, la información y el acceso oportuno al sistema de salud son factores que influyen directamente en la posibilidad de prevenir la enfermedad”.

En ese marco, Argentina se ve fuertemente afectada por el mosquito. La epidemia registrada durante la temporada 2023-2024 marcó un punto de inflexión para el sistema sanitario y se convirtió en la de mayor en magnitud desde que existen registros epidemiológicos modernos, con más de 580.000 casos confirmados y 419 fallecimientos.

Pero detrás de las cifras epidemiológicas existe otra dimensión que resulta indispensable para comprender la enfermedad: el dengue también es una problemática social y como tal “ su prevención no puede quedar solamente en la responsabilidad individual de “descacharrar” sino que se necesitan comunidades informadas y organizadas, pero también políticas públicas sostenidas que garanticen ambientes saludables y condiciones de vida dignas” argumentó Lenoci.

Frente a esta situación, el avance de la vulnerabilidad social es un factor determinante a tener en cuenta. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 5.600 millones de personas viven en zonas con riesgo de contraer dengue, mientras que cada año se producen entre 100 y 400 millones de infecciones.

Bajo esta perspectiva, “prevenir el dengue es eliminar criaderos del mosquito, pero también es reducir las desigualdades que hacen que algunas comunidades estén más expuestas que otras”, dijo Lenoci y concluyó: “ la salud no se construye únicamente en los hospitales ni cuando aparece una enfermedad sino que se construye todos los días, en nuestros hogares, en nuestros barrios y también a través de las decisiones colectivas y de las políticas públicas”.

Síntomas

El dengue suele manifestarse con fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos y erupciones en la piel. Frente a estos síntomas, especialmente si existe antecedente de viaje o circulación viral en la zona, resulta fundamental realizar una consulta médica temprana y evitar la automedicación con antiinflamatorios, como ibuprofeno o aspirina, debido a que pueden aumentar el riesgo de complicaciones hemorrágicas.

Estrategia de Vacunación en Santa Fe (esta información se encuentra en el sitio web del gobierno provincial)

La vacuna contra el dengue se brinda en forma gratuita en Ia salud pública de la Provincia de Santa Fe, en áreas priorizadas de acuerdo a recomendaciones de la Comisión Nacional de Inmunización y como parte del Programa Objetivo Dengue. En ese marco se incorporó como una herramienta más junto a las estrategias para controlar al mosquito que transmite la enfermedad.

Con la inmunización se busca protección de la enfermedad, sobre todo de las formas graves que requieren internación.

La implementación de la estrategia avanza en efectores públicos, de acuerdo con los siguientes criterios:

Etapa 1.
Jóvenes que tienen entre 15 y 19 años, que viven en los departamentos General Obligado, San Cristóbal y 9 de Julio; y en áreas priorizadas de las ciudades Santa Fe, Rosario y Rafaela.
Etapas 2 y 3
Personal de salud, bomberos, policías y personal penitenciario, entre 20 y 59 años, de toda la provincia.
Etapa 4.
Integrantes de equipos de municipios y comunas que participan en operativos territoriales de dengue, que tienen entre 20 y 59 años.
Etapa 5.
Integrantes de las fuerzas federales que participan del Plan Bandera, en el Departamento Rosario, hasta los 59 años de edad: Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Policía Federal.
Vacunatorio: Hospital Geriátrico Provincial, Rosario.

Para quienes tuvieron dengue
Personas entre 15 y 59 años, de toda la provincia de Santa Fe, tanto si cursaron la enfermedad de manera ambulatoria como si requirieron internación en el sector público o en el privado, en 2023, 2024 ó en 2025, según el registro del Sistema de Información Sanitaria Argentina (SISA). Para consultas escribir a pairegionsur@santafe.gov.ar

Vacunatorios
Santa Fe. Centro de Especialidades Médicas (Cemafé, Mendoza 2419). Atención en el Vacunatorio: lunes a viernes, de 7 a 18.30 horas.
Rosario. Hospital Provincial Geriátrico (Ayolas 141). Vacunatorio M. Nuccetelli. Atención de lunes a viernes, de 9 a 14 horas.

Otras localidades. En el efector más cercano a su domicilio.

RECORDÁ! el Ministerio de Salud de la Provincia de Santa Fe no contacta a través de llamados telefónicos para ofrecer turnos de vacunación, ni solicita datos personales o claves. Cada equipo de salud informa a quienes tienen disponible la vacuna para que puedan acercarse en forma gratuita al vacunatorio más cercano.