Hoy 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, por lo cual es bueno recordar la importancia que tiene y aprovechamos la ocasión para mostrar algunos datos interesantes:

El 70% de la Tierra está cubierta por agua, pero de ellas sólo el 3% es agua dulce y la mayor parte de ella está congelada.

Una persona puede sobrevivir cerca de 30 días sin comer, pero sólo puede sobrevivir 7 días sin tomar agua.

El 55% del peso de un adulto corresponde a agua y debemos consumir al menos dos litros de este líquido al día.

La mayor parte del agua que nuestro cuerpo recibe, proviene de los alimentos, en especial las frutas y verduras. Por ejemplo, el tomate está compuesto por un 95% de agua, las espinacas por un 91% y las manzanas por un 85%.

Hay personas que padecen de una extraña reacción alérgica al agua llamada urticaria acuagénica y se cree que es por la presencia de un antígeno o sustancia que activa el sistema inmune que es hidrosoluble. Así, al contacto con el líquido, éste se disuelve, atraviesa la piel y genera la aparición de ronchas y picazón.

A diferencia de lo que se cree, el agua no se congela a una temperatura de 0 grados Celsius. Según un estudio, la solidificación se produce a los -13 grados.

En un período de 100 años, una molécula de agua puede pasar 98 años en el océano, 20 meses como hielo, dos semanas en lagos y ríos y menos de una semana en la atmósfera.

Algunos datos curiosos según la revista Muy Interesante: se necesitan 450 litros de agua para producir un huevo de gallina, 7 mil para refinar un barril de petróleo y 148 mil para fabricar un automóvil.

Los científicos están creando materiales relacionados con el agua. Por ejemplo, en la Universidad de Florida han desarrollado una superficie plana que no se humedece, imitando la anatomía de las arañas, que siempre permanecen secas. En Japón, se ha desarrollado el “agua elástica“, que sirve para fabricar medicamentos y reparar tejidos.

Para cuidar el agua no es necesario hacer grandes esfuerzos, sino cambiar algunos hábitos tan sencillos como:

Cerrar la canilla durante el tiempo que tardamos en afeitarnos, cepillarnos los dientes y enjabonarnos el cabello.

Esperar a llenar la carga del lavarropas al lavar la ropa.

También se puede esperar a que anochezca para regar, para que no se evapore rápidamente el agua.

Guardar botellas con agua en la heladera, para no dejarla correr mucho rato, antes de que ésta salga fría desde la canilla.

¿Se te ocurre algo más que podamos hacer para cuidar el agua?. Déjalo en comentarios!