Por Mónica Lenoci

La Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), aconseja en relación a la protección y prevención de cáncer de piel, utilizar protector solar factor 30, veinte minutos antes de la exposición al sol y renovar su aplicación cada dos horas sobre piel seca. El mismo, debe ser de reconocida calidad y usado en cantidad generosa, sin olvidar orejas, empeines, labios, cuello y tórax. Asimismo, se recomienda siempre, chequear la fecha de caducidad en el envase.

En relación al comportamiento que debe llevarse a cabo ante exposición solar, es prudente que los menores de un año se ubiquen a la sombra con ropa liviana, pudiendo utilizar protector solar dese los seis meses.

También, es recomendable cuidarse de los rayos ultravioletas durante días nublados prestando mayor atención, quienes han recibido un trasplante de órganos o quimioterapia.

Al respecto, la Sociedad Americana de Cáncer, indica que los rayos solares UVA y UVB, aunque constituyan una pequeña porción de los emitidos por el sol, son la causa principal de los efectos dañinos sobre los seres humanos puesto que afectan potencialmente el ADN de las células de la piel pudiendo alterar los genes que controlan su crecimiento.

Tres tipos de rayos UV

  • Los rayos UVA envejecen a las células de la piel y pueden dañar el ADN de las mismas. Estos rayos están asociados al daño de la piel a largo plazo tal como arrugas, pero también se considera que desempeñan un papel en algunos tipos de cáncer. La mayoría de las cremas bronceadoras emiten grandes cantidades de UVA que según se ha descubierto aumentan el riesgo de cáncer de piel.
  • Los rayos UVB tienen un poco más de energía que los rayos UVA. Estos rayos pueden dañar directamente al ADN de las células de la piel, y son los principales que causan quemaduras de sol. Asimismo, se cree que causan la mayoría de los cánceres de piel.
  • Los rayos UVC tienen más energía que otros tipos de rayos UV, pero no penetran nuestra atmósfera y no están en la luz solar. No son normalmente una causa de cáncer de piel.

Algunos datos y consejos

La exposición a los rayos ultravioleta (UV) causa la mayoría de los casos de melanoma, el tipo de cáncer de piel más mortal. Para reducir su riesgo de cáncer de piel, proteja su piel del sol y evite el bronceado reparándo en interiores o a la sombra.

La protección solar es importante durante todo el año, y lo mejor es usar varios tipos diferentes. Cuando esté trabajando en el jardín, viendo un evento deportivo o caminando por la tarde, haga que la protección solar sea un hábito diario para que pueda evitar las quemaduras solares y reducir su probabilidad de tener cáncer de piel.

Según Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT)

“El sol es un elemento beneficioso para la salud, pero también es el principal causante de las distintas enfermedades cutáneas, desde quemaduras solares hasta cáncer de piel. Por tal razón, la protección contra los efectos del sol es importante durante todo el año, no solamente en verano. Existen estudios que demuestran la incidencia negativa de la radiación solar sobre la piel incluso su influencia en el envejecimiento prematuro. Esa “radiación” de rayos ultravioletas también nos llega aún en días nublados como de poca luminosidad y está formada por rayos invisibles que penetran la piel y pueden provocar diversas dolencia”.

En relación a esto, vale destacar que los protectores solares en Argentina son considerados elementos cosméticos y no medicamentos de venta libre como lo son en países como Estados Unidos, Canadá y Australia.

Algunos comentarios sobre la importancia de los protectores solares

Los medicamentos son sustancias medicinales, y tienen las propiedades de prevenir, tratar, aliviar o curar diferentes enfermedades. Están especialmente pensados para mejorar las funciones corporales siempre que sea necesario, y así evitar cualquier tipo de afectación a tu calidad de vida.

En diciembre del 2019 en una nota en infobae, el secretario general del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos, y presidente de la Unión de las Obras Sociales, Marcelo Peretta, dijo: “la razón por la cual no se los considera medicamentos a los protectores solares es porque el Plan Médico Obligatorio (PMO) requiere de una actualización que hoy no tiene.”

“No habría ningún impedimento que justifique su incorporación. El criterio sanitario de nuestro país está basado, lamentablemente, en la curación y no la prevención a pesar de que la OMS diga lo contrario. Se considera que la prevención es gasto y la curación es inevitable”, aseveró Peretta a Infobae, quien se mostró a favor de darle a estos productos una cobertura del 40% -como tienen los demás medicamentos para que la gente no pague valores exorbitantes.

Hoy los protectores solares cuestan, desde 1000 en adelante (50 mg), si decimos que se debe reaplicar cada dos horas, seguimos viendo que no se trabaja para  la prevención y que los niños, en su mayoría, no acceden a una protección adecuada.